Proyecta UABC Hospital Universitario de Labio y Paladar Hendido
MEXICALI, BC., 24 de agosto de 2026.- El pasado viernes 21 de agosto, estudiantes de distintas facultades de la UABC se organizaron para manifestarse en el Campus Otay, en Tijuana, debido a inconformidades por una presunta prohibición de la venta de comida por parte de las y los alumnos de la institución.
Los jóvenes señalan que estos ingresos les ayudan a cubrir sus gastos diarios, así como aquellos relacionados con sus propias carreras. Además, mencionaron que los establecimientos comerciales ubicados al interior de la cafetería universitaria ofrecen productos de baja calidad alimentaria a un costo elevado.
“Porque si hay cafeterías donde las ensaladas te valen 120 pesos”, dijo uno de los manifestantes al hacer uso del megáfono.
De acuerdo con información proporcionada por los propios estudiantes afectados, directivos universitarios les han señalado que su actividad comercial genera una mala estética en las instalaciones y que puede representar un riesgo para la salud; de igual manera, comentaron que algunos han sufrido represalias o amenazas por continuar con sus emprendimientos.

Nadia Marian Gamboa Armas, una de las líderes del Comité Estudiantil de Emprendedores, señaló ante la prensa que los estatutos escolares no prohíben esta actividad y que, incluso, existen artículos en favor del emprendimiento estudiantil.
De igual manera, comentó que ella vende burritos en la universidad y que se levanta a las tres de la mañana para prepararlos. Con las ganancias, explicó, apoya a su familia para cubrir los gastos de su carrera de Derecho dentro de la UABC.
“Nos están persiguiendo como si fuéramos criminales, nos están persiguiendo como si vendiéramos cosas ilegales, como si hiciéramos un daño a la universidad”, dijo la estudiante Nadia Gamboa.
Durante la protesta, los estudiantes también señalaron que la situación económica es bastante difícil, debido a que los costos de transporte y vivienda son cada vez más altos, mientras que las ofertas laborales son escasas, cuentan con salarios bajos y en muchos casos tienen horarios poco convenientes puesto que varias de estas opciones cuentan con turnos rotativos que se empalman con sus clases.

Hasta el momento, la Universidad Autónoma de Baja California no se ha pronunciado respecto a las exigencias de las y los alumnos ni sobre la manifestación.