Libros de ayer y hoy
En su participación en el Foro América Libre, el expresidente mexicano, Felipe Calderón, dijo que nuestro país regresa a una nueva versión de la llamada “dictadura perfecta”.
Explicó que el partido oficial, Morena, alcanzó el poder en un ejercicio democrático, pero que utilizó esa legitimidad democrática “para debilitar los contrapesos institucionales y dificultar la alternancia política”.
En el evento que el PAN organizó en la Ciudad de México, Calderón señaló que las democracias se pueden deterior desde el propio poder, cuando quienes lo alcanzan de manera legítima, “modifican las instituciones para capturar las autoridades electorales, a los jueces; para hostigar a la prensa y convertir a sus adversarios en enemigos ilegítimos”.
El partido Morena, dijo Calderón, “cruzó mediante los votos el puente democrático construido por décadas y posteriormente desmanteló ese puente para impedir que otros partidos puedan utilizarlo para llegar al gobierno”.
Sí, no hay duda de que tiene toda la razón el expresidente.
Sin embargo, su advertencia llega tarde o muy tarde.
Y es que muchos advertimos de ese peligro, desde que Obrador llegó a la dirigencia del PRD y de Morena. Sin embargo, la respuesta de muchos fue la ceguera y la sordera.
Por ejemplo, en el Itinerario Político del 12 de Julio de 2018, titulado: “¡La dictadura va…!”, aquí dije que antes, durante y después de las presidenciales de ese año, abundaban los indicios de que México sería llevado a una dictadura.
Así lo escribí: “Lo dije en todos los tonos; abundan los indicios que apuntan a una dictadura el estilo latinoamericano, si el candidato de Morena alcanza el poder presidencial. En todos los casos la respuesta al señalamiento fue el insulto y la descalificación. Pero hoy, las señales son claras. ¿Por qué?
“Porque el candidato ganador, López Obrador, ya dio los primeros avisos cuando dijo que en su mandato retomará las conferencias de prensa mañaneras, que popularizó cuando era jefe de gobierno del Distrito Federal.
“¿Y eso qué tiene de malo? En rigor las mañaneras del presidente Obrador no tendrían nada de particular.
“Sin embargo, el “mensaje envenenado” está a la vista de todos. Resulta que Obrador mostró lo que será “la zanahoria y el garrote” a los grandes medios electrónicos --radio y televisión--, que ya han dado groseras muestras de abyección al poder de un solo hombre.
“Y es que el virtual presidente dijo: “Vamos a tener comunicación directa. Voy a hablar con los medios de comunicación, con las empresas, para que nos ayuden a trasmitir estos mensajes y que ustedes puedan preguntar sobre cualquier asunto…” ¿Cómo debemos entender esa propaganda?
“Quiere decir que los mexicanos tendremos una “Cadena Nacional” –en radio y televisión--, todas las mañanas, en donde el nuevo presidente dirá lo que le plazca sobre el tema que le interese, sin más réplica que sus leales.
“¿Y cómo impactará esa comunicación entre medios y el poder? Ese es el secreto del “mensaje envenenado”.
“Resulta que a través de los grandes medios de comunicación –radio y tv--, el nuevo presidente hablará de manera directa con los ciudadanos, en lenguaje coloquial y –con ello--, le dará la vuelta a la jerarquización de las noticias, a la interpretación de los analistas y, por supuesto, a los críticos.
“Dicho de otro modo. Al utilizar una “Cadena Nacional” diaria a través de los medios electrónicos, el nuevo presidente convertirá a la prensa en su principal adversario y competidor –especialmente a la prensa crítica--, a la que combatirá a través de sus mensajes directos mediante la radio y la televisión.
“¿Quién, entre las grandes cadenas privadas de televisión y radio, se atreverá a decir “no” al presidente que tiene el poder absoluto? Volveremos al tiempo del grosero culto al presidente en los medios. Y ay de aquel que se niegue a complacerlo porque entonces será considerado enemigo del régimen y será tratado como tal. ¡Así empezó el control de los medios en Venezuela!
“Y si aún dudan, entre 2012 y 2015, Cristina Fernández, la presidenta de Argentina, realizó 96 cadenas nacionales. Rafael Correa, de Ecuador, realizó 666 cadenas nacionales en su mandato como presidente. Y entre 2013 y 2014, Nicolás Maduro, el dictador de Venezuela, realizó 355 cadenas nacionales.
“López Obrador propone, en su sexenio, mil 825 cadenas nacionales. Es decir, una diaria. ¡Más que cualquier dictador...!
“Y por eso la pregunta: ¿Se prepara o no una dictadura en México?”. (FIN DE LA CITA)
Sí, la dictadura frente a los ciegos y sordos.
Al tiempo.




