Libros de ayer y hoy
En recuerdo de aquel gran compositor y cantante popular, Juan Gabriel, se realizarán diversos actos este día, cuando la muerte nos lleva al recuerdo, pero al mismo tiempo se celebra a los 17.1 millones de personas adultas mayores de México, en el Día Nacional de las Personas Adultas Mayores.
ConsultaMapas Interactivos
Muchos de ellos deben haber sido fans del artista michoacano, fallecido a los 66 años en Santa Mónica, California, a causa de un paro cardíaco. Poco antes había sufrido una caída del escenario mientras actuaba.
Además de las expresiones populares que se realizarán en esta fecha, la Plaza Garibaldi anuncia un festejo en el que su mejor imitador, Jaime Varela, recordará con su voz al cantante.
Al mismo tiempo, del 28 al 30 de agosto, Cinemex tendrá en cartelera aquel fabuloso concierto que Juan Gabriel ofreció en Bellas Artes en 1990. La Lotería Nacional también prepara un programa especial, mientras se dan a conocer los premios correspondientes a la fecha.
Juanga, como se le llamaba, entra a la historia de una manera rotunda y se perfila en la misma medida que los grandes de la música popular que ya conocemos.
Querido,
no me ha sanado bien la herida.
Te extraño y lloro cada día...
Vale recordar aquello que publicamos cuando el vecino país decidió reconocer al cantante a través de una de sus canciones.
Ahora, cuando gran parte de los medios desgranan su creatividad en los chismes, alegra recordar, a diez años de su muerte, que el gran Juan Gabriel fue reconocido, no por México, sino por la Biblioteca del Congreso de Estados Unidos.
El cantante, que acentuaba su independencia personal con la frase -lo que se ve no se pregunta-, tiene inscrito su nombre en la historia cultural estadounidense. Aquí, donde estuvo preso y fue criticado por sus preferencias sexuales, no tuvimos la grandeza de reconocer en su momento a un gran creador. Ahora, al parecer, existe intención de hacerlo.
La canción Amor eterno, que lo catapultó en aquel país, es característica y se canta mucho. No es de mis favoritas porque en ella subyace esa sacrosanta inclinación por la madre, en la que el mexicano suele profundizar.
Los estadounidenses podían haber tomado otra canción, pero también cayeron en la facilidad del arquetipo. Si se trataba de reconocer una canción, no hay problema; pero si se trataba de reconocer al cantante, yo lo hubiera hecho así, porque coincide ahora con su ausencia:
Por eso aún estoy en el lugar de siempre,
en la misma ciudad y con la misma gente.
Recuerdo que antes y después de la muerte de Juan Gabriel hubo gente que lo señalaba por sus preferencias, aunque daba vueltas y se metía con sus canciones.
Algunos de quienes se adhieren a la UNAM para hacer creer que son intelectuales lo estuvieron criticando duramente. El caso se sumó entonces al del cantante estadounidense Bob Dylan, quien acababa de ganar el Premio Nobel de Literatura en 2016, dos meses después de la muerte del Divo de Juárez.
Las críticas eran muy similares. Uno era homosexual y el otro no merecía ganar el Nobel porque, según algunos, no era literato.
Los jurados del premio señalaron que Dylan lo merecía por haber creado una nueva expresión de poesía a través de sus canciones.
Casi al mismo tiempo, cuando Juanga ya tenía dos meses de haber muerto en Santa Mónica, California, algunos aprovechaban la polémica sobre Dylan para meterse con el cantante mexicano.
Pero, al igual que ocurrió con el reconocimiento a Dylan, el gran pueblo mexicano salió en defensa de Juan Gabriel, en una concentración que reivindicó al artista como ídolo popular.
La polémica por el premio a Dylan y el reconocimiento del pueblo a Juanga hicieron quedar en ridículo a muchos. Y sus canciones seguían por la ruta del amor:
Fueron tan hermosas todas esas noches,
todos esos días,
que sinceramente fue lo más
Compartir
Teresa Gil
[email protected]