Convierte una banqueta del Centro de Tijuana en su nuevo espacio de arte
TIJUANA, BC, 27 de septiembre de 2026.- En el marco del Día Mundial del Migrante y del Refugiado, la Arquidiócesis de Tijuana, a través de la Pastoral de Movilidad Humana, encabezada por el padre Webert Merilan, realizó una misa especial en la zona norte de la ciudad, a la que acudieron personas migrantes, integrantes de la comunidad haitiana y personas en situación de calle que reciben acompañamiento de esta comunidad religiosa.

La celebración fue presidida por el vicario general de la Arquidiócesis, Israel Ángeles Gil, y el padre Webert. La jornada reunió a alrededor de 150 personas y continuó después de la celebración religiosa con un convivio que incluyó alimentos, música, distintas presentaciones. También se entregaron comida, ropa y despensas, como parte de los apoyos que la Pastoral de Movilidad Humana brinda de manera permanente a personas y familias en contexto de movilidad y vulnerabilidad.

Durante la misa, el vicario general Israel Ángeles Gil destacó que esta fecha representa una oportunidad para mirar más allá de una celebración religiosa y generar conciencia sobre las distintas realidades que enfrentan las personas migrantes.
El objetivo no es solamente un momento, un día, sino que es sobre todo crear conciencia, levantar también nuestra voz y, sobre todo, accionar todo aquello que esté a favor de los hermanos y hermanas migrantes, expresó.
Ángeles Gil señaló que Tijuana tiene una identidad estrechamente vinculada con la migración y recordó que quienes dejan sus lugares de origen también llevan consigo sus creencias y expresiones de fe. Explicó que la Iglesia busca acompañarlos a través de albergues, espacios de encuentro y comunidades parroquiales, y retomó cuatro acciones promovidas por el papa Francisco: “abrir, escuchar, acompañar y acoger”, como una forma de mantener una actitud cercana hacia quienes llegan a la ciudad.
Por su parte, el padre Webert, responsable de la Pastoral de Movilidad Humana de la Arquidiócesis de Tijuana, destacó la diversidad de nacionalidades que convergen en esta frontera y el papel que tiene la Iglesia en el acompañamiento de las personas que llegan en busca de mejores condiciones de vida.
Tijuana es la capital mundial de los migrantes, aquí todos se unen y ahorita formamos una familia, afirmó.

El sacerdote, quien lleva nueve años trabajando con población migrante, recordó que decidió trasladarse desde Estados Unidos a Tijuana, particularmente tras la llegada de grupos de migrantes haitianos, con el propósito de contribuir a que pudieran contar con celebraciones religiosas en su propio idioma.
Actualmente, la pastoral mantiene actividades en Tijuana, Tecate y Playas de Rosarito, mientras que en Tijuana la misa se celebra cada domingo a las 16:00 horas y posteriormente se comparte comida y, de acuerdo con las posibilidades, otros apoyos.
“Lo que el mundo necesita no es tanto comida, no es tanto dinero, es la humanidad”, expresó Webert, al referirse a la importancia de acompañar de manera cercana a quienes atraviesan procesos migratorios y, en muchos casos, llegan a la frontera después de experiencias marcadas por la necesidad, la separación familiar o el desplazamiento.
Por su parte Diana de la Rosa, auxiliar del padre Webert, detalló que la atención no se limita a la celebración religiosa ya que todos los jueves se ofrece comida caliente entre las 12:00 y las 13:00 horas, mientras que cada 15 días se entregan despensas y ropa a las familias. De la Rosa agregó que las misas dominicales pueden celebrarse en francés, español y criollo haitiano, y cuando acuden personas de habla inglesa también se incorporan elementos en ese idioma.
A la celebración acudió también la diputada federal Ana Erika Santana, quien señaló que mantiene colaboración con el padre Webert desde hace años y recordó el acompañamiento brindado a la comunidad haitiana desde la llegada de los primeros grupos. Santana explicó que parte de la colaboración con la Pastoral consiste en coordinar acciones con distintas instituciones y dependencias relacionadas con migración y derechos humanos, incluido el Instituto Nacional de Migración, de acuerdo con las necesidades de cada caso.
También estuvo presente Noé Martínez, director general de World Vision México en la zona noroeste, quien explicó que la organización trabaja de manera coordinada con el padre Webert y la Pastoral de Movilidad Humana. Entre sus acciones se encuentran talleres para niñas y niños enfocados en el desarrollo de habilidades socioemocionales y resiliencia mediante el juego, así como pláticas para madres y padres sobre crianza con ternura.
La jornada concluyó con un convivió, entre música, comida y la entrega de apoyos, como ropa y despensa, en un encuentro que combinó la celebración de la fe con acciones de acompañamiento social. Para la Pastoral de Movilidad Humana, el trabajo con personas migrantes y en situación de calle continúa durante todo el año, con la intención de ofrecer asistencia, orientación y un espacio de encuentro a quienes llegan o permanecen en Tijuana en busca de una nueva oportunidad.




